¿Cómo se fabrica un holograma?

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Procedimiento

Los hologramas se registran primero sobre un material fotosensible. Para ello, dos haces de luz monocromática linealmente polarizada interfieren en un material fotosensible que reposa sobre un sustrato rígido o flexible. Uno de los haces se denomina haz de referencia, y el segundo haz objeto. Este último contiene toda la información del objeto que se desea registrar.

El material holográfico es sensible a la exposición de la luz, y, por tanto, se crean zonas, por ejemplo, de diferente índice de refracción, en función de que la interferencia entre ambos haces sea constructiva o destructiva. De esta forma, cuando el material se somete a un posterior proceso de revelado, se fija la imagen latente generada durante la exposición, bien sea por modulación de espesor, modulación del índice de refracción o modulación del coeficiente de absorción del material.

El resultado es una figura interferencial: el holograma. Al ser iluminado por el haz de referencia reproduce (lee) la imagen del objeto registrado.

Procedimiento Industrial Convencional

Actualmente sólo existen dos procesos industriales de fabricación de hologramas, el denominado proceso por estampado y el proceso de matriz de puntos.

Proceso por estampado

En el proceso por estampado primero se registra el holograma sobre resinas fotosensibles, obteniendo un máster. Tras el revelado, se copia la figura interferencial a partir de este máster en un molde metálico, y luego se “imprime” o “estampa” la figura en plástico a partir de dicho molde, creando réplicas del holograma máster. Muchos de los hologramas disponibles comercialmente, especialmente los dedicados al sector artístico y de seguridad, se realizan mediante este proceso. Aunque es un proceso que permite elevados volúmenes de producción, y por tanto precios muy económicos, los hologramas resultantes son de superficie, es decir, la figura interferencial está registrada sobre la superficie de la película y sólo puede ser vertical o con inclinaciones pequeñas. Por ello, junto con el hecho de que el material de las réplicas es un termoplástico de baja calidad, la gran desventaja de este proceso es que tanto la eficiencia óptica como la posibilidad de multiplexación se ven limitadas.

Proceso de matriz de puntos

Todo el montaje óptico para el registro de la imagen holográfica en el llamado proceso de matriz de puntos se incluye dentro de un cuerpo. Es dicho cuerpo el que se mueve sobre la superficie fotosensible, realizando cientos o miles de pequeños hologramas punto a punto. El resultado global es un holograma que puede realizarse en volumen, con complicadas y muy eficientes figuras interferenciales. Además, otra ventaja respecto a los hologramas de superficie es que se puede multiplexar. Es decir, es posible registrar varias redes de difracción en un mismo material con un amplio rango de inclinaciones y alta eficiencia. Sin embargo, el proceso de matriz de puntos tiene dos inconvenientes principales. Por un lado, resulta complicado fabricar hologramas de reflexión. Por otro, al realizarse punto a punto, no permite volúmenes industriales a gran escala, por lo que el precio es elevado.